Política
Luis Bárcenas y Francisco Correa (centro), Pablo Crespo (izquierda) y Guillermo Ortega (derecha) durante el juicio del caso Gürtel.
Pablo Crespo, Carmen Rodríguez, Luis Bárcenas, Francisco Correa y Guillermo Ortega durante el juicio 'Gürtel'
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EFE-Archivo

De Sotogrande a San Fernando de Henares: un día en las entrañas del juicio Gürtel

La trastienda en la Audiencia Nacional da para enfrentamientos personales, estampas de la economía y conexiones entre grandes casos de corrupción

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Jue, 1 Dic 2016

1Los guiños del paisaje y la justicia poética

Para llegar a esta extensión de la Audiencia Nacional se pasa por un símbolo de la nueva economía mundial, el almacén logístico de Amazon, con 32.000 metros cuadrados de instalaciones y un proyecto para ampliarlas a 75.000 y contar con más de 1.500 empleados. Lo nuevo y pujante convive con lo de siempre, que se mantiene aunque encuentra ahora más problemas para encontrar clientes una vez estallada la burbuja. En el acceso al polígono, en una de las parcelas privilegiadas por su visibilidad, da la bienvenida un cartel ofreciendo suelo para naves industriales o edificios de oficinas. El dueño del solar al que remite el anuncio es Arnaiz and Partners, es decir, el urbanista de referencia para el PP en los municipios de la trama y que afronta sus propios problemas judiciales. En las inmediaciones otra parcela de Terralia, del mismo grupo, ofrece ecos de pisos sin construir. 

No solo hablan los solares, también las construcciones. Las relucientes –flamantes no se ajusta porque son algo frías– instalaciones de la Audiencia Nacional inauguradas en 2009 proceden de la rehabilitación de un edificio perteneciente  al FOGASA. La construcción original había sido un activo de las Galerías Preciados de Ruiz-Mateos.

El vestíbulo de la Audiencia también quiere contar algo de historia y una placa recuerda que ese edificio en el que ahora se sientan los acusados de la Gürtel fue inaugurada por el ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo. Es decir, por la primera víctima de la Gürtel, incluso antes que el propio juez Baltasar Garzón, por aquella famosa cacería en Jaén junto al magistrado que inició la investigación del caso. Dadas las circunstancias y los ocupantes de los banquillos, en la Sala se ironiza con la "justicia poética" que ha permitido un desquite a Bermejo. 



Anuncio de 'Arnaiz and Partners' en el polígono de 'Las Fronteras' de San Fernando de Henares (Madrid)

2De las familias judiciales a las familias rotas

Cuando los acusados y sus abogados llegan al hall se agrupan, como en cualquier comunidad, por proximidad y afinidades. Francisco Correa constituye una entidad propia, concitando a su alrededor a prensa, a su mano derecha en sus tiempos dorados, Pablo Crespo, y en una segunda capa orbital a otros pesos pesados de los que protagonizan la jornada, como en este caso Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda. En el otro lado se ven más próximos a Isabel Jordán, José Luis Peñas, o Juanjo Moreno. Los círculos sirven para ultimar estrategias entre los magistrados, en este caso el tema del día es la petición de Ortega, aceptada por el juez, de declarar el último, lo que para una parte de los acusados representa una ventaja procesal, por lo que al inicio de la sesión elevan una protesta al juez. A grandes rasgos se distinguen dos ejes a la hora de aglutinar afinidades entre los procesados: por un lado, el de los 'peces gordos', los que llevaban las riendas de la trama, tanto desde las empresas como desde las alcaldías; por otro, el de los 'subalternos' que cumplían su función en la sala de máquinas y en algunos casos han resultado claves para desentrañar lo ocurrido. 

La familia judicial actual tiene poco que ver con la del pasado, como se demuestra con los casos de Correa y Peñas. El primero afeó al segundo en la sala su proceder con las grabaciones y su proximidad física y recurrente en la Audiencia ha provocado algún roce dialéctico esporádico pero intenso. Las rencillas llegan más allá del juzgado, por ejemplo por la titularidad del Mini que conduce Correa y cuyas multas le llegan a Peñas.

El 'Mini' de la discordia -otra más- entre Correa y Peñas

Habitualmente sereno, Correa vivió con la declaración de su exmujer María del Carmen Rodríguez el miércoles 30 uno de su días más tensos. Llegó a ser apercibido por el juez por los aspavientos continuos que estaba dedicando al abogado de su exmujer. Un gesto equívoco y sujeto a muchas interpretaciones porque sus intereses son contrapuestos durante el juicio a la hora de establecer responsabilidades pero Correa perdió los nervios cuando más confusa se estaba mostrando Rodríguez Quijano. Al final y tras el receso de la tarde, este jueves la antigua jefa de Gabinete de Ortega ha acabado señalando a éste inequívocamente como responsable último de los contratos con la Gürtel desde su doble cargo: alcalde y edil de Comunicación.

3Los ecos de otros grandes casos de corrupción, también del pasado

El edificio de la Audiencia Nacional acoge dos macrojuicios, el de la Gürtel y el de las 'tarjetas black'. La conexión entre las dos causas va más allá de este hecho puntual, y es que algunos nombres de los acusados saltan de una Sala a otra. Es lo que ocurrió cuando Correa declaró que la contratación de Antonio Cámara, exsecretario personal de José María Aznar cuando era presidente y ahora procesado por las 'black', había sido una de las causas de su distanciamiento de Génova 13 con Mariano Rajoy. Luis Bárcenas es el procesado más 'transversal' como principal punto de unión entre PP y Gürtel, y será juzgado también por la caja B del partido. Además fue el denunciante original en el caso de la destrucción de sus discos duros en la sede del partido (aunque ha acabado retirándose de esa causa) y con sus 'papeles' provocó también el juicio por la presunta mordida de Sacyr para conseguir un contrato del Ayuntamiento del PP en Toledo. 

Los saltos entre macrocausas también son en el tiempo, algo que tuvo su máxima expresión durante los dos días de declaración de Rodríguez Quijano. La exmujer de Correa es la hija de Emilio Rodríguez Bugallo, uno de los principales constructores y empresarios de la Marbella de Jesús Gil. Rodríguez Bugallo murió en 2008 cuando estaba imputado en el caso Malaya. A pesar de su matrimonio Correa entendió el signo de los tiempos en la jet española y apostó por Sotogrande como lugar de esparcimiento y de exhibición de fortuna. Dicen que su suegro siempre desconfió de él ya que le veía como un cazafortunas y un trepa, pero al menos ha conseguido algo que él no pudo: una macrocausa con su propio apellido, como se encargó de recordar con jactancia ante el juez.