Panorámica de los Pirineos aragoneses. Mario Borondo

Planea Pirineos: un paraíso glaciar a la vuelta de la esquina

Nace una web para agrupar todo el ocio y la aventura del Pirineo aragonés

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Vie, 19 Mayo 2017

Imagínate llegar a lomos de un trineo tirado por huskies siberianos hasta el borde nevado de un lago glaciar. Construir con tus propias manos un iglú y pasar la noche bajo las estrellas, al abrigo del hielo. ¿Dónde te ves? Aparca el pasaporte porque no necesitas viajar a Alaska ni a los fiordos noruegos. Hablamos del Pirineo aragonés, un lugar cercano y desde ahora mucho más con Planea Pirineos, un proyecto creado para traer a la palma de la mano todas las actividades e información de la zona.

La idea surge de Laura García, una joven que llegó al Pirineo hace 10 años, tiempo en el que ha cosechado una avalancha de experiencia en oficinas de Turismo y en atención al cliente. El suficiente para darse cuenta de que en la región hay más que el “sota, caballo y rey” del mundo esquí y, sobre todo, muchas pequeñas empresas con “ideas muy interesantes”, pero con carencias para hacerse ver “quizás por falta de medios o de conocimiento”.

 

Ahí es donde entra en juego Planea Pirineos, que ofrece a estas empresas su pericia, tanto técnica como turística, para que “puedan promocionarse y vender sus productos” y para que los viajeros que elijan la región puedan ir más allá de de la oferta habitual. Lo que se llama un win-win.

Acaban de arrancar y, por ahora, la web cubre la Jacetania, donde viven los autores y “porque en esta comarca hay mucha tela que cortar, pero la intención es cubrir todo el Pirineo aragonés”. Para toda esa tela, Laura contó con dos personas cercanas porque “la unión hace la fuerza y yo sola no podía con esto”. “Está Mario Borondo, que es informático y Community Manager, y Vicente Torres, que tiene mucha experiencia en Marketing y Publicidad”, comenta.

Planea Pirineos cubre la oferta blanca de la comarca, con travesías nórdicas, rutas en motos de nieve, circuitos con raquetas de nieve… y otras actividades más novedosas como cursos de nivología, para saber practicar un rescate en alta montaña o de seguridad y prevención de aludes, o incluso emular una histórica campaña de invierno practicando paintball en la nieve.

Pero también mucha aventura como tirolinas de 160 metros, rutas en canoa, tiro con arco o laser combat. “Personalmente, la que más me atrae es el vuelo en parapente, que se hace en una comarca muy cerquita de nosotros. Yo la practicaré”, confiesa Laura. “Tenemos muchas actividades de aventura ahora mismo en la trastienda que irán saliendo. Queremos ofrecer barranquismo, senderismo -porque hay un montón de rutas por aquí-, escalada, vías ferratas…”.

Pero no sólo de aventura vive el hombre. A veces hace falta pan… y carne. Por eso han creado una sección llamada “Saborea” en la que irán incluyendo a los restaurantes de la zona con la idea de que los viajeros puedan reservar desde la misma web. Ahora, en la categoría, y para dar visibilidad a los “artesanos gastronómicos de la zona”, se pueden comprar productos de calidad como la carne de ternera del valle de Aísa. “Es una carne muy cuidada, con mucho cariño. Tratan muy bien a los animales y eso se nota en la calidad”, subraya Laura.

Y para alimentar el intelecto, por ejemplo, se puede optar a una visita guiada a la Estación Internacional, de la mano del personaje de Albert Le Lay, el Schindler de Canfranc que se jugó el tipo para ayudar a decenas de judíos a escapar de la Gestapo. O recorrer el Camino de Santiago a su paso por la Jacetania junto a Fray Damián y acabar liberando tensiones en un circuito Spa con almuerzo en el Hotel Real Villa Anayet. “Queremos facilitar al usuario la búsqueda de información centralizando en la misma web al mayor número de sectores posibles”, explica Laura.

“Cualquier empresa o colectivo social que se dedique a los sectores incluidos en la web” pueden participar en Planea Pirineos. “No nos importa lo grande o pequeña que sea la empresa”, sólo se requiere “ser profesionales, estar dados de alta y tener ganas de trabajar”. Quizás, el reto más fácil de conseguir en este paraíso natural de pinceladas glaciares, ahora a la vuelta de la esquina.