Motor

Conducir con frío: Falsos mitos y consejos

A un mes del fin del invierno, la nieve, el hielo, la lluvia o la niebla, pueden aun ser nuestros compañeros de viaje

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Vie, 24 Mar 2017

Cuando la climatología no acompaña, muchos conductores son reacios a coger sus vehículos y salir de viaje. Sin embargo, Europcar quiere animar a los conductores para que expriman lo que queda de temporada invernal con unos sencillos consejos para que la climatología no sea un inconveniente a la hora de disfrutar del tiempo libre. "La prevención es la clave para conducir con circunstancias climatológicas adversas", explica Ángel Remacha, Director de Flota Europcar España.

Para poder conducir en cualquier circustancia climatológica con total seguridad para nosotros mismos y el resto de usuarios de la vía, Europcar ha creido necesario, primero desmentir falsos mitos para mejorar la conducción y después, seguir una serie de consejos básicos.

Falsos mitos para conducir mejor

  • De noche, cuantas más luces mejor: Cada sistema de alumbrado tiene una función, una mala utilización de los mismos podrá confundir y deslumbrar a conductores que circulen enfrente y detrás.
  • Bajar en punto muerto una cuesta ahorra combustible: Esta afirmación es falsa. El motor sigue girando y consumiendo. Además, no debemos olvidar que tampoco se tiene retención del motor, con lo que en caso de tener que utilizar los frenos, esto implicará hacerlo con más intensidad.
  • No se puede frenar en curva: Conduciendo a una velocidad prudente, un coche moderno es capaz de transmitir la frenada al suelo junto a la direccionalidad con seguridad.
  • Calentar el motor antes de salir: Es cosa de pasado, los motores de inyección son el presente y para calentarlos, lo mejor que podemos hacer es circular con suavidad unos kilómetros.

Consejos para conducir en invierno

  • Conducir con hielo en la carretera: Lo más recomendable es iniciar la marcha del coche en segunda velocidad acelerando muy suavemente. Se deben emplear marchas largas y cambiar de marcha con maniobras muy suaves, circulando siempre a velocidad muy reducida, usando el freno lo menos posible. Para reducir la velocidad se empleará sobre todo, el freno motor levantando el pie del acelerador. En caso de perder el control del vehículo no pisar el freno, hay que levantar el pie del acelerador y girar el volante hacia donde vaya la parte trasera del coche.
  • Conducir con nieve: Si la capa de nieve es gruesa es preferible circular sobre las rodaduras de otros vehículos. En cambio, si se trata de poca nieve y se llevan las cadenas montadas es mejor pisar nieve virgen. En este caso, evitar avanzar sobre las marcas de otros vehículos y si se pierde el control, levantar el pie del acelerador y actuar igual que en caso de hielo.
  • Conducir con niebla: La niebla afecta principalmente a la visibilidad, pero también a la adherencia. Por ello es muy importante ver y ser vistos. Hay que mantener el habitáculo ventilado y a una temperatura adecuada para evitar que se empañen los cristales, circulando siempre con el alumbrado de cruce y el antiniebla delantero, y activando el antiniebla trasero obligatorio si la niebla es intensa. Si la niebla es muy espesa y no existe suficiente visibilidad, se debe estacionar el vehículo en un lugar seguro, manteniendo el alumbrado de posición o estacionamiento encendido.
  • Conducir con viento: El viento representa un mayor peligro cuando sopla racheado o a ráfagas porque puede llevarnos a perder el control. Lo mejor es reducir la velocidad y aumentar considerablemente la distancia de seguridad cuidando los adelantamientos y sujetar firmemente el volante. Las maniobras deben efectuarse de forma suave manteniendo cierto grado de aceleración para que la propia fuerza del motor ayude a mantener la trayectoria. 
 

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