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José María Rodríguez el día que tuvo que presentar su dimisión.
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36.000 euros en orgías para dos dirigentes del PP de Palma según la testigo del caso

La testigo clave se muestra firme tras la paliza recibida por unos matones, y asegura que los dos políticos del PP Gijón y Rodríguez mantenían relaciones en su prostíbulo con chicas y chicos a la vez que eran pagadas por Cursach

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Sáb, 17 Jun 2017

Los políticos del PP José María Rodríguez y Álvaro Gijón acudían con frecuencia de orgias sexuales no solo ratificó ayer la testigo clave  ante el juez esta afirmación, sino que aportó más datos para demostrar que no se inventa la historia y que recoge Diario de Mallorca y siempre según su testimonio, ella era la madame del prostíbulo de la calle Lluís Martí de Palma donde, según afirma, los dos políticos mantenían relaciones sexuales con prostitutas y consumían grandes cantidades de cocaína. Los dos compañeros de partido nunca coincidían en el prostíbulo. La única cosa en común que tenían ambos políticos es que ninguno pagaba. "La factura la abonaba Bartolome Cursach en persona", afirmó ayer la mujer en presencia de los abogados de la defensa.

AEl diputado Gijón negaba hace unos días toda relación con el caso,  aunque hace unos días esta mujer denunció que  sufrió una brutal paliza dada por unos sicarios, a los que la Policía continúa buscando y que muy posiblemente han huido de la isla. Los moratones y los golpes que tiene en la pierna y en los brazos eran claramente visibles.

El testimonio de la mujer se prolongó durante ocho horas ante el juez Penalva, y que ha preguntas del fiscal, la mujer aclaró que ella no había trabajado nunca de mujer de compañía, pero sí era cierto que había montado, junto a una socia, un prostíbulo en la calle Lluís Martí. Detalló, por ejemplo, que era su socia quien llevaba al prostíbulo a José María Rodríguez, expresidente del PP de Palma. Se intentaba satisfacer todos los deseos de este cliente. Al político, siempre según ella, le gustaba tanto observar cómo mantener relaciones sexuales con varias personas a la vez. Primero mantenía relaciones con una sola mujer, pero cuando llevaba varias horas en el piso, "pedía que le trajeran mujeres de la calle". La testigo mantiene que ella nunca participó en estos juegos sexuales, pero presenció, porque estaba en el piso, cómo intervenían tanto mujeres (todas prostitutas de máximo nivel), como chicos jóvenes, que muchas veces realizaban escenas pornográficas para satisfacer al que fuera delegado del Gobierno en Baleares. En el piso también se consumía todo tipo de bebidas caras, La mujer afirmó que era habitual que en estas bacanales sexuales se consumiera cocaína, tanto el cliente, como las mujeres que se prostituían. La testigo aseguró que esta situación se repitió en varias ocasiones. Explicó que era su socia quien tenía relaciones con los clientes, mientras que ella se encargaba de cobrar los servicios sexuales. Y fue muy explícita cuando aseveró que, en el caso de Rodríguez y Gijón, la indicación que tenían era que ninguno que los dos políticos pagara la cuenta, ya que el servicio corría a cargo de Cursach.

Según indica el Diario de Mallorca la testigo no pudo detallar el número de ocasiones en las que los dos políticos del PP participaron (siempre por separado) en estas orgías sexuales, la mujer insistió en que se fueron repitiendo durante años. Los servicios siempre los abonaba Cursach en persona, según detalló la testigo, que aseguró que el empresario pagó facturas de distintas cantidades y que nunca le discutió el precio. La más cara de todas fue de 36.000 euros y correspondía a un servicio sexual de casi toda una jornada, con la intervención de varias chicas a la vez.

La testigo también relató que Gijón acudía al prostíbulo acompañado de su chófer, con quien esta semana mantuvo un careo, afirmó que Gijón fue cliente hasta hace relativamente poco tiempo. Explicó que el diputado y concejal del PP nunca coincidió en el piso con su compañero de partido y aclaró que a Gijón no tenía, ni de lejos, los mismos gustos sexuales que Rodríguez. La principal exigencia que imponía es que las chicas con las que mantenía relaciones sexuales también consumieran cocaína. Este dato, ayer ratificado en presencia de los abogados, ya lo había manifestado en una de las declaraciones que realizó esta mujer ante el juez Penalva y del fiscal Subirán